Everesting versión Trail/ Everesting en modo Trail

Luego de haber completado este desafío en bicicleta, decidí que había llegado el momento de intentarlo, esta vez, en modo Trail. Aquí, el concepto es el mismo: elige cualquier colina y monta repeticiones hasta subir 8.848m, la altura equivalente al Monte Everest.

Han pasado algunos meses desde que hice mi primer Everesting, ahora en modo trail running. De vez en cuando me siento a pensar en todo lo vivido esa noche, donde sufrí 27.5 horas. Algo hasta el día de hoy no me calza, como que no entiendo bien lo que pasó. A veces hasta me confundo con lo que viví.

Semanas después, andando en bicicleta, escuché un podcast sobre la excelencia, y hablaron de un pianista, un tal Keith Jarret. El 24 de enero de 1975 ocurrió lo que es para muchos uno de los mejores conciertos de piano en el mundo del jazz. Pero aparte de la obra maestra, el cómo ocurrió ese concierto, fue para mí, la fuente de inspiración más memorable que he colectado.

Jarret, siendo ya un pianista consolidadísimo, terminó tocando en Alemania. Keith venía cansado de viajar por horas, pues venía tocando una serie de conciertos y estaba esa noche de mal humor. Venía acarreando hace días dolores de espalda y mal sueño. Por problemas logísticos, su piano no llegó al teatro y a cambio, le pasaron un piano literalmente viejo, mal cuidado y desafinado, algo que para el artista era una abominación, sin mencionar que los pedales estaban malos. Jarret, conocido por ser un artista metódico, preciso y obsesivo, se rehusó a tocar en esas condiciones y el productor, un niño de 17 años, le rogó bajo la lluvia copiosa de esa noche mientras se estaba subiendo al auto, que tocara de todas maneras. Jarret milagrosamente accedió diciéndole, “no lo olvides, haré esto solamente por ti”. El concierto está en todos lados y se llama The Köln Concert.

¿Te gustó la historia? Ahora, solo debes buscarlo, darle play y seguir leyendo:

Ex Duris Gloria: Desde el sufrimiento, surge la Gloria

No se trata de buscar problemas. Yo creo que un porcentaje de la población se desarrolla como personas buscando el siguiente nivel. Es como cuando ves a un perro cazador: unos son mejores que otros y hasta puedes percibir la excelencia cuando trabajan los mejores. Yo creo que los que hacen cosas inusuales son eso mismo, son personas naturalmente cazadoras en busca de su desarrollo en un mundo que hoy no tiene ni un peligro que ofrecer; todo es muy fácil, como el simple hecho de que hoy, pasar los 40 años, es casi una certeza absoluta.

Victory Loves Preparation: La Victoria ama la preparación

Nada grande nace de la pereza, todo lo grandioso llevó trabajo, esfuerzo, una idea. Cuando se me dio la gana de hacer el Everesting a pie, mi primera meta era ser el primero en el país y el primero en el continente.

Algunos me han criticado mi sed de figurar en el tope, pero para mí no se trata de eso. Es tanto más fácil repetir algo, ya por el simple hecho de que sabes que es posible. Pero si solo aprendes de los errores del que lo hizo previamente y no de los tuyos, para mí pierde mucha sustancia algo así.

Cuando intentas hacer una primera cumbre no sabes si funcionará y eso es, hasta cierto punto, algo más cerca a ser salvaje, primitivo y al final, excelso, porque después de mucho trabajo y preparación verás si podrás consolidar un proyecto que pudo tomar meses, sino años. Repetir es tantísimo más fácil, en cambio. El camino está construido, uno solo lo debe seguir.

Claro, sé que no fui el primer Everesting del mundo, pero como sea, había un contexto de incertidumbre; estaba seguro que si yo lo hacía, más gente lo haría después. Quería darme el gusto de saborear mi pequeña gloria y fui por ella con miedo pero determinado a hacerlo o morir en el intento.

Siempre que alguien me habla de cualquier cosa hecha por ellos, no me interesa mucho el qué hicieron, pero sí me interesa profundamente el cómo lo hicieron. Creo que el proceso, el cómo, es el que forja el carácter y el que te dice de qué está hecha esa persona. No es lo mismo pasar un ramo con un 4.0, dando lo mejor de sí y sin copiar, que pasar un ramo con un 4.0 flojeando, evitando la preparación y copiándole los resultados a otro. En el primero, la gloria es total. En el segundo, la mentira es tan brutal que hasta la persona no se da cuenta de lo que ha hecho y procura que el tiempo borre el cómo. Por eso, para mí, el como lo es todo y el qué, es nada.

Por esta razón hice un Everesting. Gran cosa, no lo creo. Hoy pienso que cualquier persona preparada y que esté fuerte puede hacer un Everesting. A de ser como hacer un 100 millas, no lo sé. Pero sí sé que muchas personas pueden hacerlo. Es por todo lo anterior que, mi “cómo”, fue excelso. 

 

_MG_0410-min.jpg

 

_MG_0419-min.jpg

 
300x300 outside
 
ezgifcom optimize 1